Seguramente, si ya te ha interesado este tema y tuviste la opción de recorrer cientos de páginas web y cuanto foro hay con una y mil recetas para este u otro problema, lo único que has conseguido es confusión y, por qué no decirlo, miedo por tener un tanque de agua salada.

Tomando en cuenta esta premisa, lo primero que se debe afirmar es que no se necesita ser biólogo marino, veterinario o químico para tener un acuario. Es cierto, este tipo de hobby tiene un grado de dificultad, pero la clave del éxito es la dedicación, usar los equipos adecuados (sin sobredimensionar) y mucha, pero mucha paciencia, ya que el tiempo es el mejor aliado en un hábitat como este.

Pasos
A las personas que ya tienen como pasatiempo el tener un acuario de agua dulce, les será más fácil conseguir resultados, debido a que están más habituados a ciertas terminologías y prácticas.
Lo concreto es que para que nuestro proyecto logre lo que queremos, debemos seguir una serie de pasos básicos.

El primero de ellos es definir qué tipo de acuario queremos conseguir, es decir, deseamos tener un lindo escenario con peces multicolores nadando y proporcionándonos una terapia de relajación o buscamos reproducir parte de un arrecife de coral, que es, para muchos, la mayor expresión posible del acuarismo.

En este primer acercamiento, nos referiremos sólo a un acuario marino de peces, que es bastante más sencillo de lograr que uno de arrecife.

La pregunta obvia que debemos plantearnos es dónde vamos a ubicar el acuario. Esto nos permitirá conocer el espacio y las dimensiones que contamos para instalar desde el mueble y el tanque hasta los equipos que se utilizarán para el correcto funcionamiento. Ideal es contar con un lugar amplio y con fácil acceso a energía eléctrica, ya que facilitará nuestra operación y el funcionamiento de los diferentes equipos.

¿Qué es el tamaño del acuario? La respuesta, aunque ambigua, es el más grande posible. Lo que pasa es que por razones de hábitat los peces necesitan bastante agua para nadar y la relación litros por centímetro de pez es mayor si se desea tener varias especies. Además, el contar con un acuario grande nos ayudará a que no afecten tan rápidamente en nuestros habitantes la baja de algún parámetro crítico.

En términos ideales, se recomienda tener un acuario superior a 100 litros, siendo los 300 litros la medida perfecta. Si está pensando en construir su acuario, se sugiere consultar páginas web de bricolaje, que le enseñarán los grosores de los vidrio, el tipo de silicona y la forma de hacerlo. De lo contrario, en el mercado existen varias tiendas especializadas en la construcción de acuarios y, más todavía, está la opción de adquirir tanques importados que incluyen hasta los equipos de filtración e iluminación necesarios.

Definido nuestro acuario, debemos tener en cuenta el sustrato o material que utilizaremos como fondo marino y la decoración. En ambos casos, en el mercado nacional existen varias alternativas, pero para el fondo lo ideal es emplear conchuela, coral molido u otros productos importados, más sofisticados, puesto que ellos facilitarán la mantención de la alcalinidad y pH en el agua (efecto tampón). Para la decoración, el elemento primordial es la roca viva, que son rocas calizas o calcáreas extraídas del mar, las cuales están colonizadas por cientos de organismos.

Este tipo de elemento puede facilitar el proceso de filtración del acuario en forma natural, así es que mientras más roca viva tengamos, mejor es el resultado final del tanque. Se recomienda comprar roca viva curada o aquella que ha pasado por un periodo de cuarentena, donde se la ha sacado todas las impurezas o desechos de microorganismos y animales muertos producidos por el largo viaje desde los arrecifes hasta nuestro país que, de lo contrario, perjudicarían los parámetros normales de nuestro acuario (leer próximamente artículo referido a este tema). Así, la roca curada nos permitirá introducirla directamente en el acuario. La desventaja de la roca viva es su alto precio. En caso de no contar con el presupuesto para ello, existe la posibilidad de adquirir roca base, una imitación bastante buena de la roca viva.

Nuestro siguiente paso será la preparación del agua, que debe cumplir con ciertos requisitos básicos. Primero, es ideal tener agua de osmosis inversa o agua destilada, que están libres de varios elementos que son perjudiciales para el correcto mantenimiento de nuestro acuario. El agua debe mezclarse con una sal importada que simula todos los parámetros y sustancias presentes en el mar. Para esto, existen en el mercado una serie de sales de buena calidad.
 

El agua debe tener una densidad de sal entre 1022 y 1024, la que se mide con un densímetro.
Para un adecuado mantenimiento de nuestro acuario, perdurable en el tiempo, será necesario contar con un sistema de filtración, que limpiará el agua de todas las impurezas producidas por los peces. Existen muchas alternativas, pero en estos momentos el que ha dado mejores resultados es el denominado Dry Wet o filtro seco, por cuanto acumula una gran cantidad de bacterias nitrificantes, que son las responsables de eliminar las impurezas. Hemos dejado para el final el sistema de iluminación, por cuanto tener uno u otro sistema no es tan fundamental, como en otros tipos de acuario. Los peces son poco exigentes en cuanto luz, sólo debe quedar bien diferenciado el día de la noche. Se pueden instalar luces con tubos fluorescentes, que son bastante económicos, e incluir tubos especiales que ayudan a dar realce a los colores de los peces. Estos últimos también se adquieren en cualquier tienda de acuarismo.

Parámetros

Durante todo este artículo hemos estado utilizando la palabra "parámetros" para definir las condiciones del agua que debemos cuidar para el correcto habitat de nuestros peces.

Pues bien, ahora, vamos a definir los principales "parámetros" que debemos estar vigilando periódicamente.

Lo primero que hay que tener en cuenta en el acuario marino de peces es el pH. Este parámetro es un valor que se usa para indicar la acidez o alcalinidad de una sustancia. La escala de pH es una escala logarítmica de crecimiento exponencial. Oscila entre los valores 0 (más acido) y 14 (más alcalino), siendo 7 un valor neutro.

En un acuario marino, el pH óptimo del agua se sitúa entre 8,0 y 8,4, siendo ideal 8,2. Para medirlo, existen en el mercado diferentes test de gran calidad y certeza.

El segundo valor a considerar es el peso específico del agua, que, como explicábamos, debe tener una densidad de sal entre 1022 y 1024.

Luego, siempre hay que tener presente la temperatura del agua, que debe fluctuar entre los 23 y 28 grados (26 es la ideal). Por ser una temperatura calidad para nuestra zona, para mantenerla se deben utilizar termocalefactores, los cuales se adquieren en cualquier tienda de acuarismo.

A la inversa, en el mercado existen elementos para bajar la temperatura del agua cuando esta sube en exceso. Por lo general, estas alzas podrían producirse en la temporada de verano, si existe poca ventilación en el cuarto donde se ubica el acuario o por una iluminación muy intensa (generalmente cuando se emplea HQI).

Otro parámetro que nunca hay que descuidar son los elementos derivados del ciclo del nitrógeno. Los peces eliminan excremento que al descomponerse se convierten en amoniaco (NH3). Este elemento es muy tóxico para los peces, produciéndoles la muerte si se mantuviese en el acuario (las mediciones que se hagan deben tender a cero). Así, entonces, la idea es convertir el amoniaco en un elemento más inofensivo, como es el nitrato. Mediante bacterias nitrificantes (cuya colonia se establece en los filtros), el amoniaco se convierte en nitrito y este luego en nitrato. Antes de colocar nuestros primeros peces, debemos realizar lo que se conoce como maduración del acuario, que no es otra cosa que permitir la llegada de las bacterias nitrificantes, que son las encargadas de transformar los gases que aparecen en el acuario debido al ciclo del nitrógeno. Al montar un acuario, se deben introducir dos o tres peces muy resistentes al amoniaco, para que a los pocos días aparezca un nivel muy alto de amoniaco que, en breve, se convierte en nitritos y luego en nitratos. Una vez ciclado o madurado el acuario, se pueden introducir los peces. Constantemente se deben medir estos parámetros (amoniaco, nitritos y nitratos), cuyos valores ideales tienden a cero.

Comprar
Antes de comprar un pez, debemos conocer con claridad cuáles son las condiciones ideales que necesita para su supervivencia. En Monmar Aquarium le entregamos toda la asesoría necesaria al respecto.
Siempre conviene tener presente las hábitos alimenticios de los nuevos moradores de nuestro acuario, aunque por regla general, todos aceptan alimentos preparados que se compran en cualquier tienda especializada.
Hay que elegir siempre la comida que entrega los mayores aportes. A la hora de suministrarlo, conviene darle pequeñas dosis dos o tres veces al día. Se entenderá por ello, lo que el pez pueda comer en dos o tres minutos.

Si entregamos más comida de la necesaria, existe una alta posibilidad de enfermar a nuestro pez, debido que la descomposición de la comida no ingerida produce un alto número de nutrientes, que descompensan los parámetros del acuario. Además, al aumentar los nutrientes, facilitamos la proliferación de algas indeseadas, entre otras cosas.

Si quieres conocer más detalles del acuarismo marino de peces, te invitamos a nuestra tienda, donde te entregaremos toda la información posible.

En nuestro próximo artículo, te detallaremos los aspectos básicos de la instalación de un acuario de arrecife y constantemente entregaremos diferentes artículos de un pasatiempo fascinante, que podrás disfrutar sin problemas junto a nosotros.

 
 
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